Artículos
Introducción
Para recuperar el reino, debemos comprender nuestra propia historia. Para vivir el reino, debemos ver el lugar que ocupa la Iglesia como centro del reino. Y si queremos transformar los reinos de este mundo en el reino de Dios, debemos comprender cómo vivir nuestra ciudadanía del reino en la vida cotidiana. Una vida fiel al reino en nuestras vocaciones nos trae de vuelta al punto de partida, a los propósitos originales de Dios para
la creación y la humanidad.
Prefacio
Así como hemos reducido el evangelio, hemos tendido a reducir la misión de la iglesia. Un evangelio que solo se preocupa por salvar almas producirá una iglesia que solo se preocupa por salvar almas. Pero, ¿y si el objetivo que Dios quiere que persigamos no es solo llevar almas al cielo, sino crear la cristiandad, una civilización cristiana, en la tierra? ¿Está la iglesia a la altura de la tarea? ¿Puede el evangelio en el que profesamos creer producir tal resultado? Estamos convencidos de que el evangelio revelado en las Escrituras es comprensivo y capaz de transformar el mundo. A través del evangelio, Dios no solo perdona nuestros pecados y nos renueva; a través del evangelio, Dios promete cumplir el mandato original que le dio a la raza humana.